CL 01 MAD - Enric Jardí

Miércoles 30 de enero, 20 horas
IED Master. Larra nº 14, Madrid
Entrada libre

En febrero de 2005, la ADG-FAD (Asociación de Diseñadores Gráficos y Directores de Arte del FAD) puso en marcha una nueva actividad: los “Chill Laus”. Jugando con la palabra chill out y la denominación de unos premios –Laus- de reconocido prestigio, el Chill Laus es un evento que se realiza una vez al mes cuyo principal objetivo es contribuir al conocimiento del diseño. A veces son una conferencia. Otras, una charla informal o un debate intenso. En ocasiones son una oportunidad única de seguir muy de cerca quién está haciendo qué o una manera de descubrir nuevas tendencias.

Los Chill Laus son una iniciativa conjunta de la ADG-FAD y la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana. A estas dos organizaciones, se suma, a partir del próximo 30 de enero de 2008, el Istituto Europeo di Design de Madrid. 

Barcelona – Madrid, ¿más iguales que diferentes?
Nos encantan los tópicos. No hay duda, porque… ¿qué diseñador madrileño no ha pensado, alguna vez, que los clientes de Barcelona son mejores que los de Madrid? ¿Y quién no ha comentado, en alguna ocasión, que los Premios Laus se los llevan siempre los catalanes? Y los diseñadores barceloneses, ¿acaso no piensan que en Madrid se consiguen mejores clientes y se cobra más? ¿Qué hay de cierto en estos tópicos? Trataremos de dilucidarlo en compañía de Enric Jardí, aprovechando su experiencia como presidente de ADG-FAD y como diseñador gráfico con una trayectoria de lo más sólida.
www.enricjardi.com

Presentado por Raquel Pelta.
No te lo pierdas.

Enric Jardí nace en Barcelona en 1964. Cursa estudios de diseño gráfico en la escuela Elisava y a partir de 1988 ejerce de profesor en la misma escuela.
Desde 1983 trabaja en diversos estudios y en 1992 funda el estudio Propaganda hasta 1998, año en que se establece en solitario.
Aparte de la tipografía, su trabajo se centra principalmente en el diseño de revistas, portadas de libro y imagen corporativa. Actualmente es director del Máster de Tipografía Avanzada de la escuela Eina, en asociación con la Universitat Autònoma de Barcelona, y es profesor del Máster en Dirección de Arte en Publicidad de la Universitat Ramon Llull. Desde septiembre de 2005 es presidente de la Asociación de Directores de Arte y Diseñadores Gráficos ADG-FAD. Es autor del libro Veintidós consejos sobre tipografía (que algunos diseñadores jamás revelarán) y veintidós cosas que nunca debes hacer con las letras (que algunos tipógrafos nunca te dirán) publicado por Actar.

ricardo Bermejo

Hola, la incorporación del Istituto, me parece una iniciativa estupenda; el problema, es que deja descubierto y a la luz de los focos el desencuentro con las asociaciones de diseñadores de Madrid y Españolas… no es posible trabajar de un modo más racional? También aquí tenemos que permanecer dispersos cada uno con su pequeño reino, con sus pequeños políticos para sacar pasta?
Para ser “influyentes”?
El diseño en innovación? Sí? podemos dar ejemplo de ello?
Gracias.
Ricardo Bermejo, en la periferia: Pamplona.

roro33 (Madrid)

Los concursos de diseño pre-pago me parecen un negocio más que una ayuda al diseño y su colectivo. Aunque he de admitir que sacáis un buen provecho del Mega Ego de algunos, también prescindís de muchos buenos diseñadores porque no quieren participar en este chantaje.

Ánimo, a ver si a alguien se le enciende una luz y hace unos premios selectivos de verdad!

Raquel Pelta

Hola Ricardo,
precisamente lo hacemos en Madrid en el IED, porque yo quería organizar algo que estuviera equidistante, que permitiera la participación de todo el mundo, sin distinción de pertenencia a asociaciones y con la intervención de asociados y sin asociar.
Yo ya no pertenezco a ninguna asociación. Me he dado de baja de todas a las que he pertenecido (AEPD, ADG-FAD y DIMAD) y diría que casi he militado pues he pertenecido a juntas directivas diversas pero sigo creyendo que hay que poner en marcha modos que permitan unir a los diseñadores, proporcionándoles la posibilidad de conocer los problemas de los otros y haciéndoles reflexionar sobre su papel en la sociedad para la que trabajan.
Hacerlo en IED ha sido más una voluntad mía que de ADG-FAD. Por eso no me gustaría que viéseis que hay un desencuentro sino todo lo contrario, una voluntad de romper barreras de cualquier tipo y, en especial, una voluntad de neutralidad.
Creo que para unirse hay que conocer realmente al otro y los Chill Laus son una buena herramienta para ello.
Saludos,
Raquel Pelta, en otra periferia: Madrid